¿Qué factores determinan que un forraje sea de calidad?

La calidad del forraje es clave en la alimentación del ganado, ya que influye en su salud y rendimiento. Desde FoodCo te contamos cuáles son los factores que se relacionan con su calidad.

En primer lugar, todas las actividades agrícolas que se vinculan con la pre-siembra (preparación del terreno, variedad del forraje, densidad de siembra, etc) y la pos-siembra (abonado, control de plagas, tratamientos antihongos, etc.) desempeñan un papel en el resultado final del forraje, tanto en términos de rendimiento productivo como de calidad.

También es importante encontrar un equilibrio entre el rendimiento o kilos de forrajes por hectárea y el valor nutritivo del mismo: esto es porque cuando nace la planta y hasta su madurez, va cambiando el contenido en nutrientes del forraje. El contenido en materia seca y fibra aumenta, mientras que la proteína y la digestibilidad de la materia seca disminuyen, es decir disminuye el valor energético). Entonces hay que programar el momento de corte o cosechado.

En términos de apariencia, varía según el tipo vegetal o de los diferentes tipos de pasto. Algunas características que hablan de calidad son:

Mucha hoja: ya que las hojas contienen alrededor del 90% de los nutrientes. Los mejores fardos son los que tienen poco tallo y muchos brotes grandes.

Color: en general, debe ser de un tono verde claro a mediano para las pasturas y verde oscuro para la alfalfa. Puede que se haya secado al sol y sea algo amarillo, pero un exceso nos indica que contiene menos fibra digerible.

Aroma: un forraje de calidad huele fresco y levemente dulce. Olores fuertes, ácidos o mohosos son señales de hongos u otros factores que afectan la calidad.

Textura: si tomamos u puñado, debe sentirse suave y flexible; si la pastura es áspera, no es de calidad.

Peso: Los fardos de buena calidad son livianos y esponjosos.

Pureza: debe contener poca maleza y limpio de objetos extraños, como palo, alambre o insectos muertos.