Claves para no equivocarse en la siembra de pasturas

La siembra de pasturas es una solución para quienes buscan abastecerse para el consumo animal. Las pasturas son una decisión acertada tanto por su aporte de forraje, que tiene un alto valor nutritivo en la dieta animal, y porque el costo por kilogramo de materia seca es menor en relación a otros alimentos.
Sin embargo, por la inversión inicial que demanda, su correcta implantación requiere de considerar algunas claves para poder lograr el éxito. Una vez controladas las condiciones, es un recurso económico y con el que se puede lograr una alta producción.

En términos generales, en donde se debe poner el ojo es en el suelo, en las condiciones ambientales, la semilla y el momento de hacerlo. Desde Foodco, ampliamos un poco más en esta nota con las claves para la siembra de pasturas.

CUÁNDO ES EL MEJOR MOMENTO
Se aconseja iniciar la siembra hacia el final del verano y el comienzo del otoño. Sin embargo, previamente se requiere haber efectuado tareas de limpieza del lote, la elección de la pastura, es decir de la especie. Este aspecto va de la mano de haber determinado el objetivo de la pastura.


EL LOTE Y SU PREPARACIÓN
Lo mejor es que el terreno cuente con al menos un año previo de preparación. Por supuesto, debemos conocer los cultivos antecesores. Los más recomendados para la siembra de alfalfa son los cultivos de trigo, soja, maíz para silo, moha y girasol.

También es importante que podamos conocer cuáles son las condiciones del suelo, como por ejemplo, su Ph, su contenido de nitrógeno, de sales, de fósforo. Además, su drenaje y la textura.
Por otro lado, conocer el potrero significa también que conozcamos su entorno: el tipo de clima, con sus temperaturas mínimas y sus heladas, con su historial de precipitaciones máximas y mínimas, frecuencia de lluvias, entre otros aspectos.

EL OBJETIVO DE LA IMPLANTACIÓN DE PASTURAS
Determinar cuál es el objetivo de la producción y el uso que se le dará a la pastura determina la especie a elegir. Por ejemplo, no es lo mismo el uso para pastoreo directo que para tener una reserva forrajera.

ELECCIÓN DE LAS ESPECIES
Siempre debe primar la calidad, ya que lo que buscamos con las pasturas es tener cantidad y calidad suficientes para el consumo animal. En este sentido, al elegir la especie, analizar la pureza, el poder germinativo y rendimiento. Al comprar las semillas, chequear que estén correctamente identificadas con un rótulo en donde se pueden conocer estas cualidades.
Otros aspectos a revisar en la elección, es cuál es la tolerancia que tiene a las lluvias, a la sequía y a las heladas. También a las plagas y a enfermedades. Muchos de estos datos ya los deberíamos conocer en función del conocimiento del lote elegido para el pastoreo.

Por otro lado, en los primeros pastoreos, poner el ojo especialmente en en la cobertura del suelo, para evitar que queden “vacíos” por muerte de hojas o senescencia.

 

Fuente nota: La Voz del Interior- suplemento Agro y La Nación